SYMBIAN OS
El célebre sistema operativo cuyo principal benefactor
era Nokia que
durante años dominó en el mercado estando en los terminales de los principales
fabricantes, y que acabó desapareciendo el año pasado tras no haberse sabido
adaptar a la era de los smartphones y las pantallas táctiles.
INICIOS DE SYMBIAN
Para empezar a
hablar de la historia de Symbian, nos tenemos que remontar muchos años atrás,
mucho más allá de los inicios de los smartphones con pantalla táctil, allá por
el 2007. Tenemos que retroceder hasta 1998 y
hablar de EPOC. EPOC era un sistema operativo desarrollado por Psion
principalmente para PDAs. Concretamente, hablamos de EPOC32, que fue escrito en
C++ y cuyo desarrollo comenzó durante mediados de los 90, y del cual hubo cinco
actualizaciones. Todo esto cambió en junio de 1998, cuando Psion Software se
convirtió enSymbian Ltd. una empresa conjunta
entre Psion y fabricantes comoEricsson, Motorola y Nokia, por
lo que a partir de la sexta actualización, EPOC32 pasó a ser conocido como
Symbian OS.
VICTIMA DE LA ERA DE
LOS SMARTPHONES
Tras una pausa más
larga de lo que nos hubiera gustado, hemos vuelto. Esta semana volvemos a traer
otra edición de Sistemas operativos
muertos. Tras haber visto MeeGo, Bada y WebOS,
esta semana traemosla historia de
Symbian, el célebre sistema operativo cuyo principal benefactor era Nokia que durante años
dominó en el mercado estando en los terminales de los principales fabricantes,
y que acabó desapareciendo el año pasado tras no haberse sabido adaptar a la
era de los smartphones y las pantallas táctiles. ¿Listos
para un viaje atrás en el tiempo?
CAIDA DE SYMBIAN: LA ERA DEL IPHONE
En enero de 2007, Steve Jobs asombró al mundo con
el iPhone de la compañía Apple. Bueno, en realidad para muchos
no fue un amor a primera vista para muchos, y no fue hasta el iPhone 3G cuando
verdaderamente se vió la importancia de lo que acabábamos de ver. Symbian
quizás fue una de las que no logró ver el valor potencial que tenía la
plataforma creada por Apple, al igual que le pasó a Steve Ballmer. Esto es un
hecho por el que pocos pueden ser culpados, el no ver la tendencia que iba a
marcar, sino que se debe culpar por el hecho de no haberla seguido.
Y esto es precisamente lo que le pasó a
Symbian, al igual que a BlackBerry: no sólo no supo adaptarse a los tiempos, sino que no siguió la corriente
ganadora que marcó el iPhone desde un principio, a diferencia de otros como
Android. Este pensamiento arrastró también a Nokia de forma
indirecta cuando, en junio de 2008, la compañía ahora propiedad de Microsoft adquirió Symbian Ltd.,
acordando la compra con sus restantes socios. Bajo este acuerdo Nokia se
convirtió en el más importante contribuyente de la firma y, a su vez fue fundada
una organización sin ánimo de lucro denominada Symbian Foundation.
La Symbian Foundation fue
creada con varios propósitos: dar a conocer, coordinar y asegurar
compatibilidad entre diferentes versiones de Symbian y diferentes dispositivos.
También actuó como un enlace para la comunidad, aportando servicios clave a sus
miembros como la colección, escritura y distribución y distribución de código
Symbian, ya que la fundación solo aportaba las herramientas y nunca escribía
ningún tipo de código. Esto nos recuerda en cierto modo a lo que vemos hoy en
día con Android y AOSP (Android Open Source Project) cuyas funciones no son muy
diferentes a lo que hacía la Symbian Foundation.
Evidentemente, el tirón que tenía Symbian no
iba a perderlo de la noche a la mañana, al igual que Nokia, uno de sus
principales benefactores, ya quehasta finales de 2010 serían
líderes en ventas a nivel mundial, siendo superados a
principios de 2011 por iOS. Pero no había dudas en cuanto a la situación: era
un síntoma definitivo de caída, tras la superación por parte de Android en
Europa, dejando atrás a iOS y Symbian. El resto de camino que quedaba era
cuesta abajo y sin frenos, y los siguientes meses serían muestra de ello, por
mucho que Symbian y Nokia hicieran por remediarlo.
En 2010, Symbian^3 (Symbian
OS 9.5) fue presentado y liberado al público y, aunque las pantallas táctiles
era evidentemente el camino a seguir, no había todavía una base de usuarios
masiva de dispositivos táctiles para que los desarrolladores comercializar. De
hecho, aunque había planeado una actualización a Symbian^4, ésta nunca llegó.
Además, seguía habiendo un grave problema de fragmentación ya que había algunas aplicaciones que
funcionaban en los S60 quinta edición, pero no funcionaban en Symbian^3.
Sin embargo, el último clavo en el ataúd estaba aún por llegar, e iba a venir
por aquella compañía que en su día apostó por Symbian cuando todas las demás
desistieron, comprando Symbian en su totalidad. El 11 de febrero de 2011, Nokia anunció una colaboración
con Microsoft que
permitiría a Nokia tener Windows Phone como
su plataforma móvil para smartphones de forma primaria, dejando a Symbian en
plano secundario. Esto fue desastroso para Symbian, ya que una investigación
realizada en junio de ese mismo año indicaba que casi un 40% de desarrolladores
que trabajaban con Symbian abandonarían próximamente la plataforma. Era un
barco que se hundía y no había nada que hacer para remediarlo.
A partir de aquí, Nokia comenzó a cerrar filas,
cesando el 5 de abril de 2011 cualquier cesión de software Symbian de forma libre y reduciendo su
colaboración a un pequeño grupo de partners en Japón. Más adelante, en diciembre
de 2011, Nokia sustituye la denominación Symbian por Nokia Belle hacia el público como parte de sus
planes de unificación de marcas. Sin embargo, el sistema operativo Symbian
seguiría llamándose como tal de forma interna y de cara a los desarrolladores
para no provocar confusión, como un símbolo de resistencia a su próxima
desaparición.
Desafortunadamente,
este lavado de cara no motivó a los desarrolladores para nada y durante el 2012 no hubo noticias de
relevancia del sistema operativo que en su día arrasó en el
mercado. Cero. Nada. Y si algo
necesita un sistema operativo (o cualquier cosa, dicho sea de paso) es
publicidad, sea buena o mala, y que los focos de atención estén pendientes de
él. Symbian había perdido hasta eso y otros jugadores en el tablero habían
ocupado su lugar. Lo único que le quedaba era ver cuando Nokia decidía
prescindir de sus servicios y jubilar a Symbian.
En enero de 2013,
sin embargo, hubo una cierta sorpresa, seguido de una nota aclaratoria que
explicaba el por qué de esta sorpresa: Nokia
presentaba el Nokia 808
Pureview, un Symbian con una espectacular cámara de 41 megapíxeles, siendo el primero
en su clase en ofrecer una lente Carl Zeiss con la tecnología PureView,
precursor de lo que veríamos con el Lumia
1020. Pero este móvil llegaba con una mala noticia bajo el brazo, y
es que sería el último modelo de la compañía con este sistema
operativo, y por tanto, el
último teléfono con Symbian.
Con el apartado del hardware despachado, sólo quedaba por saber que
pasaría con el software, ya que
tanto Symbian y MeeGo todavía tenían soporte para subir
nuevos contenidos a su tienda y actualizarlos. Esto finalizó el 1 de enero de
este año, a pesar de que Elop anunció que Symbian recibiría
soporte hasta 2016, cortando el acceso a Symbian de contenido nuevo o
actualizaciones de lo que ya hubiera en la tienda de aplicaciones, aunque sí
podías descargar lo que hubiera ya disponible para esas plataformas. Symbian había muerto.
ACTUALIDAD
DE SYSMBIAN
Podríamos decir que Symbian tuvo una segunda
vida como está teniendo webOS, o sufrió una especie de reencarnación como la
que vimos en Bada con Tizen o MeeGo con el smartphone Jolla, o
incluso que vivió en una granja a las afueras de la ciudad. Pero sería engañarles.
Symbian fue un producto que, aunque dió lo que los usuarios demandaban en su
día, no supo adaptarse a los tiempos y por tanto fue víctima de su propia
negativa a evolucionar.
Además, dentro de la
historia de Symbian, no debemos olvidar a quién arrastró en su caída: Nokia, una empresa que era líder
en el sector, y que acabó vendida a
Microsoft por (al menos bajo mi opinión) un precio insuficiente.
Podemos echarle las culpas a su negativa a usar pantallas táctiles hasta que
fue demasiado tarde, o su software lento y fragmentado, cuando lo más correcto
sería echarle la culpa a todo el conjunto. Este negocio va de innovación y
progreso y, resumiendo, Symbian
no supo estar a la altura de las circunstancias.



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